Cristo es la respuesta
Martes, 26 Mayo 2020 17:46

AMIP - ADMINISTRACIÓN DE RECURSOS ECONÓMICOS EN TIEMPOS DE ESCASEZ. Asociación Misionera de Iglesias Pentecostales Destacado

Escrito por Pastora María Magdalena Linera
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"Honra a Jehová con tus bienes, y con las primicias de todos tus frutos; y serán llenos tus graneros con abundancia, y tus lagares rebosarán de mosto. " Proverbios 3:9-10

Dios les bendiga. Damos toda la gloria a Dios por la oportunidad de exponer este tema. En este escrito, expondremos varios principios generales, entre otros:

  • La mayordomía de los recursos incluyendo el dinero.
  • La organización de las finanzas (presupuesto)
  • La fidelidad a Dios en tiempo de crisis.
  • La fidelidad de Dios que no está en crisis.

La mayordomía de los recursos incluyendo el dinero.

"Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel" 1 Corintios 4:2

A pesar de los tiempos de crisis o escasez, Dios nos está llamando a ser fieles administradores de lo que Dios ha puesto en nuestras manos.

Dios conoce los períodos de adversidad, económica o de pandemias. Él sabe todo lo que está pasando en nuestro mundo. También sabe lo que ha de venir.

Sobre todas las cosas, la Iglesia de Jesucristo pertenecemos al reino de los cielos. Dios se preocupa de cómo las circunstancias adversas afectan las vidas de Sus hijos. Esas circunstancias pueden ser a veces intensas y dolorosas, pero no hay necesidad de que nos abrumen o de que roben nuestra paz. Dios sabe lo que necesitamos y quiere que dependamos cada día de Él y de su provisión.

Jesús nos dice en Mateo 6:31-33:
"No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas."

Las crisis pueden brindar oportunidades para que el pueblo de Dios florezca espiritualmente y guíe a otros a Cristo, quien es nuestra única Roca y esperanza, no solo en el tiempo presente, sino por toda la eternidad.

  • Mire a Dios, en lugar de tu necesidad o de tu falta de recursos.

Nuestra respuesta a los tiempos difíciles estará determinada por nuestra perspectiva y en dónde esté nuestro enfoque. En medio de nuestra necesidad oramos a Dios para que Él la supla y seamos de testimonio a las personas que tenemos alrededor, de que tenemos al Dios que nos ayuda en la crisis, nos da respuesta a la presión y nos suple.

  • Pídele a Dios por tus necesidades y dale gracias por la provisión que ha de venir.
  • Sé fiel con tus diezmos y ofrendas

Pídele a Dios provisión, sabiduría, dirección y gracia para perseverar y para administrar lo que tenemos o tengamos y que aún en lo poco depender de Dios.

¿Has orado al respecto? ¿Estás pidiéndole a Dios que te proporcione tu “pan de cada día” y que te muestre qué pasos de acción Él quiere que tomes?

En Filipenses 4:6-7, Dios nos habla: "Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús."

Dios sigue siendo el Dios de la Provisión.

Cuando los discípulos no habían pescado nada, Jesús. le dijo a Simón: Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar. Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; más en tu palabra echaré la red. Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía. (Lucas 5:4-6). Cuando la viuda solo tenía un puñado solamente un puñado de harina en la tinaja, y un poco de aceite en una vasija; (1 Reyes 17:12) Dios hizo provisión y en los años de escasez, nunca le faltó.

"Cuando la viuda no tenía con qué pagar las deudas, Dios le dio la manera para que tuviera suficiente aceite para venderlo y poder pagar y vivir con lo que le sobró." (2 Reyes 4)

Si le somos fiel a Dios con los diezmos y ofrendas y aún más en tiempos de crisis, le demostramos a Dios nuestra fidelidad a Él. Dios no fallará en abrir las ventanas de los cielos para derramar sus bendiciones hasta que sobreabunde.

Es creerle a Dios que Él lo va a hacer y confesar su Palabra, aunque no lo veamos: "Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. (Filipenses 4:19)

• Preséntale a Dios la iglesia y las vidas que no conocen a Cristo

Pídele a Dios que utilice este tiempo de confusión e incertidumbre para traer avivamiento y despertar espiritual a nuestras vidas, nuestras iglesias, a nuestro país y en todos los países. (Habacuc 3:2)

• Aprende el secreto del contentamiento.

El contentamiento viene de creer que Dios ha provisto todo lo que necesitamos para el momento presente y que Él proveerá todo lo que necesitaremos en el futuro (Salmos 73:25-26; Filipenses 4:11-13; 1 Timoteo 6:6-8

Saca el descontento de tus palabras o de tu interior ¿Estás murmurando, quejándote, inquietándote, expresando que lo que Dios te ha provisto no es suficiente para satisfacer tus necesidades?

• Pídele a Dios que haga cumplir Sus propósitos.

Dios nos está pasando por unos procesos para que aprendamos a creerle a Él en medio de la prueba y en medio de la escasez. A no depender del hombre sino solo de Él.
Dios usa la adversidad para mostrarnos lo que hay en nuestros corazones, para sacar cosas que a Dios no le agrada, y para que profundicemos en nuestra dependencia de Él. Los tiempos de escasez pueden llegar a ser tiempos de gran bendición, ya que la gente se despoja de sí misma y sus corazones se vuelven hacia el Señor (Deuteronomio 8:3).
¿Estás más centrado en la satisfacción de tus propias necesidades y en resolver tus problemas que en ver los propósitos de Dios cumplirse en tu vida, en los que te rodean, y en aquellos que no conocen a Cristo?

• Permite que Dios reordene tus prioridades

En los tiempos de dificultades económicas o de pérdidas tenemos que identificar cualquier tendencia a acumular “cosas” que no necesitamos, y nos hacen tomar medidas para desarrollar un estilo de vida más moderado (Lucas 12:15, 31, 34).

¿Necesitas redefinir cuáles son tus “necesidades”? ¿Necesitas hacer algunos ajustes en tus gastos, con el fin de ser capaz de vivir de acuerdo con tus posibilidades y/o dar más para satisfacer las necesidades de los demás?

Tenemos que pedirle a Dios estrategias para enfrentar las crisis económicas. Pedirle sabiduría a Dios para organizar las finanzas y tener un presupuesto con lo poco que haya. Al establecer un presupuesto, se debe establecer una prioridad en los gastos importantes y eliminar o posponer otros.

Bien importante es ajustar el presupuesto y no usar tarjetas de crédito para las necesidades básicas. Si no hay posibilidad de pago, no se use la tarjeta de crédito, solo en casos extremos de emergencia.

Todo proyecto que se emprenda sea analizando si contamos con los recursos. Jesús nos dio ejemplo en Lucas 14:28 Los pastores deben de hablarle a la iglesia que no importa la escasez o la crisis, nunca dejemos de serle fiel al Señor con nuestros diezmos. De esa fe depende el que veamos a Dios moviendo su mano en favor nuestro.

"Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré; de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré Lo que me pueda hacer el hombre." Hebreos 13:5-6

En la iglesia, los pastores deben definir las prioridades de gastos. Y tener presente un presupuesto para ayudar al que esté pasando por una necesidad.

En la crisis, los pastores con su iglesia podrán idear actividades para generar fondos.

• Pon tu confianza en el Señor.

En Él se puede confiar. Él te ama, Él conoce lo que enfrentas, y Él tiene cuidado de ti. Dios está en Su trono y está haciendo cumplir Sus propósitos en tu vida y en el mundo. Confía en Él para que satisfaga tus necesidades, Él proveerá.

  • Recuerda lo que Dios ha hecho en el pasado (Deuteronomio 8:2).
  • Confía en Su carácter (Salmo 36:5, 7).
  • Recuerda Sus promesas (Josué 23:14).
  • Niégate a ceder ante el miedo o la ansiedad (Salmo 46:1-3; Isaías 54:10).
  • Evita tomar el asunto en tus propias manos. No dejes que el miedo te conduzca a los lugares que Dios no quiere que vayas (Génesis 12:10; Rut 1:1).

Practica dar como Cristo.

La tendencia natural en tiempos de incertidumbre financiera es retener lo que tenemos y dar menos. Pero ¡qué gran oportunidad de demostrar la grandeza y el poder de Dios con nuestras ofrendas! Pregúntale a Dios cómo puedes ejercitar la fe y reflejar Su corazón generoso en tu dar en este tiempo (2 Corintios 8:1-4; 9:8).

¿Tu manera de dar refleja el corazón generoso y dador de Cristo? ¿Cómo quiere Dios que tú crezcas en gracia al dar durante este tiempo?

Regocíjate en el Señor.

Sin importar lo que esté pasando en el mundo o en tu situación financiera personal, ¡no dejes que el enemigo te robe la alegría! ¡Si lo tenemos a Él, somos ricos, tenemos todo lo que necesitamos, y tenemos razones para alegrarnos! (Habacuc 3:17-18).

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