Cristo es la respuesta
Viernes, 16 Octubre 2020 17:24

AMIP - ESTUDIOS TEMÁTICOS - EL CRISTIANO INTEGRO EN EL TIEMPO DEL FIN ESTUDIO. FONDO BÍBLICO: 2 Timoteo 3:1-7 Destacado

Escrito por THALIA FORASTIERI, MAESTRA IGLESIA CAPARRA
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DIVERSOS TEMAS DE ESTUDIO PARA LA EDIFICACION DE LA IGLESIA DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO…

EL CRISTIANO INTEGRO EN EL TIEMPO DEL FIN ESTUDIO FONDO BIBLICO:2 Timoteo 3:1-7

INTRODUCCION

Hay infinidad de cosas en el pensamiento de Dios acerca de lo que decimos  ser y lo que Él espera que debemos ser, en el día de hoy. Este tiempo es seriamente  eterminante  ara cada uno de nosotros, sin acepción de personas. Y Dios anda buscando a los que son cristianos íntegros, en medio de un mundo que se encuentra en estado  e descomposición. Hoy hablaremos de tres necesidades que tenemos que atender delante de Dios, si queremos mantenernos en la vida cristiana de forma victoriosa  nestos últimos tiempos; tiempos finales que requiere que no pasemos por alto.

1. LA IMPERIOSA NECESIDAD DE SER INTEGROS LECTURA

Proverbios 10:9
El que camina en integridad anda confiado; Mas el que pervierte sus caminos será quebrantado.

¿Qué es ser íntegros?

El diccionario define integridad como: rectitud, virtud de honestidad, calidad de íntegro. Mas la definición bíblica va más allá de la definición secular. También significa limpieza, pureza, honradez y justicia. Quiere decir: estar completo, maduro y que no admite otro contenido. Integridad bíblica implica conducta y carácter. Es más que simplemente no mentir. Es rehusar a engañar, rehusar a robar o a manipular en alguna forma. Una persona íntegra es una persona sincera, y de palabra, una en quien sepuede confiar por completo.

La Integridad es y nos habla de ser “entero”, “intacto”, “sin tacha o defecto”. Mucha gente desconoce todo lo que abarca el concepto de integridad. En esencia, pues, ser íntegro en el sentido bíblico significa tener un amor incondicional a nuestro Padre celestial y lealtad absoluta a su voluntad y propósito. Las personas íntegras son aquellas que se esfuerzan y viven procurando agradar a Jehová en todo lo que hacen; son aquellos que tienen las mismas prioridades que el Señor. Una persona integra es capaz de discernir entre el comportamiento bueno y malo. La integridad es hacer lo que Dios dice que es lo correcto, aún si haya un precio caro a pagar. Es manifestar el carácter de Dios en nuestro diario vivir.

¿Somos nosotros personas de integridad? Tal vez no se tenga mucho conocimiento acerca de los misterios de Dios en Su Palabra pero, no hay ninguna razón por la cual no podamos ser personas de integridad. El Señor jamás se sale de lo establecido en Su Palabra, y eso es lo que quisiera estar logrando el enemigo, para los cristianos de este tiempo: que se salgan de los principios bíblicos para vivir una vida lejos de Dios y Su Palabra. Veamos ahora algunas de las razones por las que es tan importante ser íntegros.

1. La palabra de Dios es poderosa porque es respaldada por la integridad de Dios. La integridad de Su palabra nos da la confianza y le da validez a la Palabra cuando la confesamos sobre nuestras circunstancias por lo que podemos tener la plena confianza de que Dios cumplirá lo que El dijo. Jeremías 1:12 nos dice: Y me dijo Jehová: Bien has visto; porque yo apresuro mi palabra para ponerla por obra.

2. Según Dios apresura Su palabra para ponerla por obra, también nosotros debemos ser personas que apresuramos nuestra palabra para ponerla por obra. Y cuando nosotros prometemos algo estamos empeñando nuestra palabra. Pero cuando no cumplimos lo que hemos prometido nuestra fe se debilita, y con el tiempo dejamos de confiar en la palabra de Dios. Esto es debido a que ya no podemos fiarnos de nuestra propia palabra. Sabemos que la integridad es una virtud del carácter de Dios; y Dios no miente. Y lo que El lo prometió en Su palabra, podemos estar seguros que El apresurará Su palabra para hacer lo que ha prometido. Se nos dice en Números 23:19 "Dios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. El dijo, ¿Y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará?"

3. Una persona de integridad tendrá una buena reputación y no tendrá temor de ser expuesta o descubierta. La integridad brinda un camino seguro a través de la vida. Proverbios 11:3 dice: "La integridad de los rectos los encaminará; pero destruirá a los pecadores la perversidad de ellos.

Una de las más grandes necesidades para aquellos en el ministerio de hoy día es que anden en la integridad. El nos ha llamado a ser diferentes del mundo, tanto en nuestra apariencia como en nuestro carácter.¿Pero, qué está sucediendo con muchos llamados cristianos hoy? El camino estrecho de la integridad, por el cual debemos andar, se esta ensanchando para muchos; tanto es así que la oración y el ayuno están en peligro de extinción dentro de la iglesia. El enemigo sabe que si los cristianos se desconectan de Dios para conectarse con el mundo, el resultado es obvio: una vida como la que se describe en 2 Timoteo 3, invade entonces y arropa a los cristianos como veremos mas adelante. 

Evidentemente, no se está siguiendo el modelo bíblico ni, mucho menos, concretamente, el ejemplo de Nuestro Señor Jesucristo, cuyo enfoque principal durante su ministerio terrenal fue la formación del carácter de sus seguidores. El Sermón del Monte pone de manifiesto este principio. Las Bienaventuranzas con que comienza el Sermón en el Evangelio de Mateo vienen a ser una descripción del carácter esencial que deben tener los verdaderos cristianos. En contraste con el cristianismo moderno, Jesús recalcó la importancia fundamental del “ser luz, de ser sal, de ser cristianos íntegros, etc., más bien que del “hacer” de sus discípulos. Durante tres intensos años buscó transformar a un caprichoso Simón en el firme Pedro, al hijo del trueno que era Juan en el discípulo del amor; y así con los demás. Y eso no ha cambiado. Hoy estamos en el taller para que el Señor trasforme nuestras vidas.

Pero ahora. ¿qué estamos viendo? Vemos a líderes y a cristianos que se supone tengan fundamentos solidos y sean creyentes de base que conocieron la vida cristiana por la Palabra, ahora están careciendo del más elemental carácter cristiano: y actúan como creyentes inmaduros, dominados por la carne y sus deseos; el orgullo, la autosuficiencia, la indisciplina, el egocentrismo, los extremismos, los dogmatismos, los personalismos y, en definitiva, dominados por la necedad y la simpleza; personas que no saben perdonar, que no están dispuestos a ocupar un segundo plano, que solo quieren apoyar lo suyo (en el sentido más amplio de la palabra), que no cuentan con nadie, que parecen poseer el don de la infalibilidad, etcétera.

Con un bagaje humano tan podrido en sus filas, la Iglesia no puede prevalecer en un mundo que está sumergido en terribles miserias. Por elocuentes que sean los evangelistas, por espectaculares y llamativas que sean las campanas, por estruendosa que sea la música, por mas famosos que sean los cantantes y formen parte de una farándula dizque cristiana, por mas divertidos que sean los payasos, y por mas vistosas que sean las danzas, si falta la integridad y el carácter cristiano se deforma, todo está destinado al fracaso: hasta los aparentes avivamientos de los que se ufanan estar viviendo algunos. Es interesante notar que Jesucristo nunca utilizó de su breve tiempo en la Tierra para organizar grandes campañas evangelísticas, sino para formar el carácter de doce hombres que revolucionarían el mundo de entonces hasta hoy. Es por eso que además de la necesidad de ser íntegros, tenemos otra gran necesidad.

4. LA NECESIDAD INELUDIBLE DE TRANSFORMAR EL CARACTER

El Sermón del Monte pone de manifiesto este principio. Las Bienaventuranzas con que comienza vienen a ser una descripción del carácter esencial de los verdaderos cristianos. En contraste con el cristianismo moderno, Jesús recalcó la importancia fundamental del “ser luz, ser sal, ser cristianos íntegros, etc., más bien que del “hacer” de sus discípulos. Durante tres intensos años buscó transformar al caprichoso Simón en el firme Pedro, al hijo del trueno que era Juan en el discípulo del amor; y así con los demás. 

Pero ahora. ¿qué estamos viendo? Vemos a líderes y a cristianos de base que conocieron la vida cristiana por la Palabra, careciendo del más elemental carácter cristiano: creyentes inmaduros, dominados por la carne y sus deseos; el orgullo, la autosuficiencia, la indisciplina, el egocentrismo, los extremismos, los dogmatismos, los personalismos y, en definitiva, dominados por la necedad y la simpleza; personas que no saben perdonar, que no están dispuestas a ocupar un segundo plano, que solo quieren apoyar lo suyo (en el sentido más amplio de la palabra), que no cuentan con nadie, que parecen poseer el don de la infalibilidad, etcétera.

Entre las principales tareas pendientes de la Iglesia actual se encuentra, sin lugar a dudas, la del carácter de sus miembros. Tras la necesidad imperiosa de la sana doctrina fundamental (sin la cual no hay Iglesia), la formación del carácter está en el primer lugar de la lista de mayor importancia. Sin embargo, es uno de los aspectos más descuidados de la vida cristiana hoy en día.

Hoy más que nunca, la Iglesia tiene el ineludible deber de formar el carácter de quienes la integran, y la principal responsabilidad recae en sus ministros ordenados por Dios. Si es necesario, habrá que quitar tiempo a otras actividades e invertirlo en la formación del carácter, porque esto, a su vez, repercutirá favorablemente en todos los demás aspectos de la vida de la Iglesia.


Proverbios 4:23: “Con toda diligencia guarda tu corazón, porque de él brotan los manantiales de la vida”. En el corazón es donde se forma el carácter. Y se requiere alimentarlo con las sanas palabras de Nuestro Señor Jesucristo y purificarlo con la presencia vivificante del Santo Espíritu. De manera que podemos ver el aprovechamiento de un cristiano integro cuando por su fruto y su carácter, se manifiesta a todos. Quizá sea mucho lo que tengamos que sacrificar, y las humillaciones que tengamos que pasar y sufrir, y pueden ser poderosos y tremendos los esfuerzos que tengamos hacer, pero bien vale la pena correr la carrera que tenemos por delante.

Pero hay que hacerlo todo movidos por un carácter auténticamente cristianointegro, si es que no queremos correr en vano, y cansarnos con la fatiga espiritual que ha ido dejando a muchos como de ser íntegros en CristoLa importancia que le da el líder a la integridad en su vida ayuda a conocer el carácter de él como una persona de confianza, calificada para el liderazgo. ¿Por qué ciertas personas que están en el liderazgo no son personas auténticas? ¿Por qué solo aparentan ser espirituales? Posiblemente, ese sea el problema más grande del liderazgo: la falta de un carácter integro y recto delante de Dios.

El carácter es básico para todas las decisiones que tomamos. Quienes somos es lo que determina lo que hacemos. Jesús le dio importancia a esa verdad en sus enseñanzas de Mt 5-7. De ahí que el carácter sea el principal componente de la naturaleza moral interior nuestra.

¿Y de qué estamos hablando entonces al señalar el carácter? 

El carácter es aquel conjunto de componentes que expresan de una manera individual y distintiva el modo de ser y comportarse de una persona en particular; significa marca(grabado), y se combina con una profunda y fija, innata: nuestro temperamento que es la estructura básica. El carácter en su formación, se ve fuertemente influenciado por el ambiente, la cultura, la educación, el entorno social y familiar, el núcleo de amistades o de trabajo, etc., y como es difícil de definir, es mejor entenderlo desde cómo se forma y cómo funciona en la vida cristiana. Uno de los factores esenciales del carácter es la voluntad unida al temperamento, donde la expresión del autodominio o la templanza sobre nuestro comportamiento, especialmente en las decisiones importantes. Se ejerce libertad, pero a la vez se condiciona por el deber, la responsabilidad, y el respeto en nuestro caso en particular como cristianos, a los principios que Dios ha preparado de antemano para nosotros.

De modo que lo que somos, es el factor determinante último de lo que hacemos". Tito 1:5–9 por ejemplo, nos muestra la integridad en el carácter que se hace notoria en aquellas personas que la practican, y más aun en el liderazgo cristiano. Pablo, escribiendo esta carta pastoral a Tito, uno de los obreros de aquel tiempo, le expreso la necesidad de formar el carácter integro de los que serian lideres dentro de la iglesia: 1:5 Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y establecieses ancianos en cada ciudad, así como yo te mandé;

1:6 el que fuere irreprensible, marido de una sola mujer, y tenga hijos creyentes que no estén acusados de disolución ni de rebeldía. 1:7 Porque es necesario que el obispo sea irreprensible, como administrador de Dios; no soberbio, no iracundo, no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, 1:8 sino hospedador, amante de lo bueno, sobrio, justo, santo, dueño de sí mismo, 1:9 retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen.

Esto nos dice que el Liderazgo íntegro, se debe notar por la solidez y transparencia de vida que debe manifestar.  La importancia que le da el líder a la integridad en su vida ayuda a conocer su carácter, como una persona de confianza, calificada para el liderazgo. Un ejemplo vivo de un carácter integro en la Biblia lo podemos ver en José. A pesar de que sus hermanos lo trataron mal, y lo vendieron en esclavitud, él mantuvo su relación con el Señor, y continuo su andar en integridad. De hecho la integridad y el carácter formado por Dios fueron dos factores que le causaron haberse levantado en el mas grande puesto en Egipto, como primer ministro de Faraón (Gen 41:40). Faraón vio la mano de Dios sobre la vida de José, y también lo vio como alguien con sabiduría e integridad; lo vio como alguien en quien podía confiar para hacer lo necesario.

José no recibió la integridad súbitamente como un regalo de Dios momentáneo y sobrenatural. Pero él vivió en integridad a través de toda su vida. Pero… 

¿Por qué ciertas personas que están en el liderazgo no son personas auténticas? ¿Por qué solo aparentan ser espirituales? Posiblemente, ese sea el problema más grande del liderazgo de hoy: la falta de un carácter recto. Cuando una persona peca y puede vivir con ello, deja de ser íntegra. La integridad implica la confesión del pecado y el apartarse de él y no aparentar que no ha ocurrido nada. Eso es pureza. 

Pero, por supuesto existe un punto dentro del pecado donde ocurre la descalificación para el liderazgo en la iglesia. ¿Hasta qué grado cuenta la actitud que la persona tiene hacia el pecado para dicha descalificación?

Pablo dice en I Cor.9:26-27 para responder la pregunta, lo siguiente: 9:26 Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, 9:27 sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.

Hay entonces ciertos pecados que revelan una ruptura tal en la integridad, que la persona que ha caído queda descalificada para volver a ejercer un liderazgo prominente. Hay actos repetitivos tales como la inmoralidad sexual o el encubrimiento que no son sólo cuestión de pecado, sino que en realidad lo que revelan al mismo tiempo es una falla en el carácter, que nos muestran que carecen de lo necesario para ejercer el liderazgo; aunque Dios perdona nuestros pecados si nos arrepentimos, y nos limpia como nos describe el Salmo 51, ya no se trata de una cuestión de perdón; dicha persona carece de la sustancia que se requiere para los ministerios que Dios menciona en Las Escrituras, con requisitos previos. Y algunos buscando evidencia bíblica dirán: Pero, ¿qué del rey David en el Antiguo Testamento? Ese incidente es el único caso que las Escrituras registran de un líder culpable de conducta inmoral que se le permitió permanecer en el mismo liderazgo prominente. Pero después del incidente con Betsabé, su vida no volvió a ser la misma; se volvió agria. Sí, fue confrontado y salió limpio; sin embargo, perdió en el campo de batalla, y su familia enloqueció. Nunca volvió a alcanzar el pináculo al que una vez había llegado. Y los que permanecen en su posición ministerial después de deshonrar el ministerio, rendirán cuentas a Dios por ello.


5. LA NECESIDAD DE NO ADOPTAR EL CARÁCTER DE LOS HOMBRES DE TIEMPOS POSTREROS

En 1 Timoteo 3 el apóstol Pablo nos indica aquellas fallas en el carácter de los hombres de los tiempos postreros, en los cuales necesitamos entender que necesitamos evitar y al mismo tiempo tomar las decisiones claras y definitivas de dejar que nuestro carácter sea formado y trasformado conforme al de Cristo, si queremos servirle con integridad. Mientras que los rasgos del carácter que puedan estar afectando nuestra relación con Dioscon nuestra familia y con los demás, debemos proceder a erradicarlos de nuestras vidas, dando al Señor la potestad absoluta sobre nuestro corazón y todo nuestro ser: alma, cuerpo y espíritu. Hay quienes sus esfuerzos por ser trasformados son mínimos por estar viviendo conforme a la carne, su concupiscencia y sus deseos; y se engañan a si mismos pretendiendo ser lo que en realidad no son. Y es una verdadera lastima, que habiendo comenzado en el espíritu vayan a terminar rindiéndose a la carne y sus deseos, perdiendo el respeto a Dios y abandonándose a las fallas de carácter que les conducen a la caída y a las redes del pecado. Y créanme, que Dios pasa cuenta y la paga del pecado es muerte; llámese como se llame y lleve el tiempo que lleve dentro de la iglesia o ejerciendo un cargo o ministerio.

En el capítulo 3 Pablo usando una expresión profética, explico a Timoteo el curso de los acontecimientos y la importancia de aferrarse firmemente a la Palabra.

LECTURA

3:1 También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. ¿A que tiempo o época se refería el apóstol Pablo con los postreros días?

La frase «en los postreros días» hace referencia a un período que en realidad empezó con la vida y ministerio de Cristo sobre la tierra. Y la expresión también se refiere al periodo final de esta era presente y particularmente al estado de la Iglesia antes de la venida de Cristo. Estos serán «tiempos peligrosos», o sea, «difíciles, arduos para enfrentar. Y una cosa es segura: estamos en esos días.

¿Por qué se consideran días difíciles y peligrosos, según explicaba Pablo? 

LECTURA

3:2 Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, 3:3 sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, 3:4 traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, 3:5 que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.

Si observamos estos cuatro versos nos presentan una lista detallada de actitudes pecaminosas provenientes del carácter de los hombres en este periodo, y todo en una sola oración.

¿De que tipo de pecados se trata? La lista nos trae pecados agrupados todos sin clasificar por su grado de gravedad, pues ante el Señor, todo pecado es exactamente eso. Y podemos encontrar entre estos pecados, los cometidos contra Dios, contra el prójimo, pecados de la carne, del espíritu, los cuales en este tiempo se practican de forma alarmante y terrible.

¿Y qué tiene que ver esa lista sobre el carácter de los hombres en este tiempo con la iglesia de JesucristoSi damos lectura nuevamente al verso 5, entenderemos entonces y nos daremos cuenta de que podemos encontrarnos dentro de la iglesia con este tipo de personas: 3:5 que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita. O sea, que los hay que hacen alarde de cristianos pero la verdad es que no lo son, sino que siendo hipócritas, niegan la eficacia del verdadero Evangelio de Jesucristo. Y esta es la mas sutil de todas las formas en las que hay quienes día tras día viven sin la presencia de Dios dentro de la iglesia. Al enumerar las características del verso 2, ¿Qué aspectos del carácter manifiestan falta de integridad?

1. Los hombres amadores de sí mismos» es la característica máxima de los postreros días. Este amor de uno mismo nos habla del egoísmo tan marcado que existe aun en medio del pueblo llamado pueblo de Dios¿Qué es un amador de si mismo? Es uno que manifiesta el egoísmo en todo lo que hace. Mientras Pablo hablaba en tiempo futuro, podemos decir que son las cosas en tiempo presente y no fallamos, pues esa es la descripción de la gente hoy: Pues la gente solo tendrá amor por sí misma y por su dinero, y orgullosos, que se burlarán de Dios, serán desobedientes a sus padres y malagradecidos. El término egoísmo hace referencia al amor excesivo e inmoderado que una persona siente sobre sí misma y es lo que le hace atender desmedidamente su propio interés. Es ese inmoderado y excesivo amor de sí mismo, donde el egoísta tiene un carácter capaz de subordinar el interés ajeno, y someterlo al suyo propio. Por lo que juzga todas las cosas desde su punto de vista solamente. Todo tiene que girar a su alrededor. 

1. Y del egoísmo se pasa a una actitud de avaricia, donde todo lo desea para si mismo, y de ahí surgen otros pecados, tales como la envidia, la tacañería, una ambición desmedida y la usura; es una persona mezquina que no le gusta compartir de lo que tiene con los demás. Esos son los que dicen: la iglesia tiene dinero; que se las arregle con sus deudas. Es el que no diezma ni ofrenda. 

2. y el que revela un carácter y espíritu jactancioso. La jactancia es ese orgullo excesivo del que se cree que se lo merece todo. Es prima hermana de la soberbia, la vanidad, la arrogancia y se pasa haciendo alarde de lo que es, de lo que tiene, etc.

3. «Vanaglorioso en realidad significa «fanfarrón».

4. El afecto natural verdadero casi desaparecerá; y en su lugar prevalecerá el afecto contra naturaleza.

5. «Crueles» significa «salvajes» y ciertamente que hoy es evidente una conducta salvaje.

6. «Impetuosos» significa «imprudentes» o «desenfrenados»; y por cierto que vivimos en una edad de desenfreno, sea que se trate de la velocidad de los medios de transporte, el desperdicio del dinero o del desprecio a la vida humana.

En otra versión se describen así: NUEVA VERSION INTERNACIONAL Ahora bien, ten en cuenta que en los últimos días vendrán tiempos difíciles. la gente estará llena de egoísmo y avaricia; serán jactanciosos, arrogantes, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, 3 insensibles, implacables, calumniadores, libertinos, despiadados, enemigos de todo lo bueno, 4 traicioneros, impetuosos, vanidosos y más amigos del placer que de Dios. 5 aparentarán ser piadosos, pero su conducta desmentirá el poder de la piedad. ¡Con esa gente ni te metas! Es claro que lo que estamos presenciando en nuestros días es el carácter de los hombres tal y como esta descrito en este pasaje bíblico. Vendrán sobre nosotros momentos todavía mas críticos y difíciles de llevar. Y no será por algún decreto directo de Dios, ni debido a ningún juicio que El envía, sino por causa del corazón del hombre carnal, a quien podemos encontrar sentado en las bancas de la iglesia igual que los que encontramos en la calle.

Si continuamos con el verso 3-5, ¿que otras fallas de carácter se muestran en estos?

7. implacables, actuando con severidad, sin misericordia ni bondad; son los que asumen actitudes brutales a la hora de tratar a los demás. 

8. calumniadores, son los que acusan a los otros mintiendo con el fin de hacer daño y difamar y al mismo tiempo, ganar ventaja ante los demás.

9. intemperantes, carecen de templanza, de paciencia de tolerancia.

10. crueles,

11. aborrecedores de lo bueno,12. traidores,

13. amadores de los deleites más que de Dios

14. que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.

 

CONCLUSION

Nos resta seguir estudiando este pasaje pero haciendo una evaluación individual y personal de modo que nos despojemos de todas y cada una de estas características, a fin de estar preparados para vidas integras, sirviendo al Señor en espíritu y en verdad.

3:6 Porque de éstos son los que se meten en las casas y llevan cautivas a las mujercillas cargadas de pecados, arrastradas por diversas concupiscencias.

3:7 Estas siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad.

3:8 Y de la manera que Janes y Jambres resistieron a Moisés, así también éstos resisten a la verdad; hombres corruptos de entendimiento, réprobos en cuanto a la fe.

3:9 Mas no irán más adelante; porque su insensatez será manifiesta a todos, como también lo fue la de aquéllos.

3:10 Pero tú has seguido mi doctrina, conducta, propósito, fe, longanimidad, amor, paciencia,3:11 persecuciones, padecimientos, como los que me sobrevinieron en Antioquía, en Iconio, en Listra; persecuciones que he sufrido, y de todas me ha librado el Señor.

3:12 Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución; 

3:13 mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados.

3:14 Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido;

3:15 y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús.

3:16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,

3:17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.

 

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