Cristo es la respuesta

"Y al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos y alzaron la voz, diciendo: Jesús, Maestro, ¡ten misericordia de nosotros! Cuando él los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados. Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz," Lucas 17:12-15

La definición más sencilla de Crisis es esta: "Situación difícil de una persona o una cosa".

En la BIBLIA no encontramos este término, pero sí vemos momentos difíciles vividos por diferentes personajes en el texto bíblico. Lo más lógico ante las crisis es el ahogarse entre sentimientos negativos. Nuestra mente divaga en un brumoso mar de dudas, temores e interrogantes.

Pero, debe haber una diferencia abismal entre los que tenemos "los ojos puestos en Jesús", y aquellos que no le conocen. Para quienes han "edificado sobre la Roca" dice el Señor que: "cualquiera que, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente..." Quiere decir que las crisis pueden fortalecer nuestros músculos espirituales, contribuyen a nuestro crecimiento y nos llevan a tomar decisiones impensables.

Las crisis son oportunidades que nos brinda la vida para sacar las capacidades y recursos que hemos acumulado leyendo, estudiando, meditando y guardando la palabra de Dios.

"Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento... " Oseas 4:6

Definitivamente, las crisis nos ayudan a sabernos ubicar frente a las propias y ajenas, y darnos cuenta de cuál es nuestra relación con Dios. En los momentos de crisis afloran las debilidades y fortalezas en el ser humano.

Hoy tenemos un sinnúmero de recetas, opiniones, nuevas revelaciones (creemos que Dios habla en todo tiempo), pero es importante saber que: "tenemos la palabra profética más segura..."

En estos días ha habido tantas cosas hasta llegar a la superstición, pues, alguien recibió una "visión" para que se buscara un pelo que todo el que lo buscare lo encontrará, y que haciendo un té se recibía sanidad.

Otros no creen en la realidad de la pandemia, ni tampoco le temen, pues están protegidos, es cierto: “Dios es nuestro Amparo y fortaleza...", pero: “sea que vivamos o que muramos, somos del Señor..."

Las instrucciones que encontramos en el Antiguo Testamento dadas por el Señor, solamente pensamos que cumplían como normas de limpieza espiritual, pero encontramos en la escritura que Dios también se preocupó por el pueblo por su salud física, por eso encontramos una ordenanza de salud pública que hoy, todavía en muchos pueblos están tomando en cuenta. DEUT.23:13, nos dice: "Tendrás también entre tus armas una estaca; y cuando estuvieres allí fuera, cavarás con ella, y luego al volverte cubrirás tu excremento."

La porción bíblica, con la cual iniciamos esta breve reseña, nos muestra una situación que se remonta a Levítico capítulo 13, pues correspondía a los sacerdotes certificar, luego de cumplir con ciertas medidas protocolares.

Las personas que tuvieran afecciones cutáneas debían presentarse al sacerdote, quien tenía la autoridad de determinar si la afección era o no lepra. Primero tenía que examinar al paciente y si daba notación de posible enfermedad, encerraba a la persona por 7 días (CUARENTENA), Al término del período de encerramiento volvía a realizar el examen de rigor, si todavía no se podía determinar que había o no enfermedad, volvía a encerrarlo por otro período, al término del mismo volvía a examinar, y si la llaga se había extendido, lo declaraba inmundo, por lo que era expulsado de la comunidad a los fines de que no contaminara a otro.

Es por esta razón que el Señor, al oír el clamor a gran voz de los diez leprosos, que mantuvieron la "distancia social" como demandaba la ley, cien pies de separación, la cual Cristo no violentó, sino que ordenó a los diez presentarse al sacerdote quien era la persona que tenía la autoridad de declarar sano a un leproso.

Es decir, que nosotros no estamos exentos de cumplir nuestra responsabilidad de observar las disposiciones de los organismos competentes. Decía: Terencio Africano: " soy hombre, nada humano me es ajeno..." Nos toca a nosotros los cristianos seguir entendiendo que en momentos de crisis: "Alzaré mis ojos a los montes de dónde vendrá mi socorro?" Nuestra confianza está puesta en el Señor y seguiremos firmes en los principios de la Palabra de Dios.

"El estableció testimonio en Jacob, y puso ley en Israel; la cual mandó a nuestros padres que la notificasen a sus hijos" (Sal. 78:5).

El primer deber del hombre no es precisamente adquirir alimentos, vestido y demás cosas, ni tampoco predicar o hacer obra misionera, sino buscar primeramente el Reino de Dios y su justicia, a fin de rendirle la adoración que Él merece; después lo demás viene «por añadidura».

Ésta experiencia de luto, dolor y cuarentena universal nos ha obligado a replantearnos varios aspectos que formaban parte de nuestra “cultura cristiana” especialmente la que tiene que ver con los templos o lugares de culto. Crecimos equivocadamente denominando “iglesia” a los edificios y construcciones y de repente con el tiempo muchos olvidaron que “nosotros somos la iglesia

Éste desenfoque condujo a muchos líderes a darle más valor a los edificios que a las personas y a cuidar más los aspectos materiales de la Iglesia que a las personas. He sido testigo y conozco historias de algunos mal llamados “pastores” que expulsaron un día sus rebaños para apoderarse de las propiedades y lugares del culto, sin tener ningún remordimiento. Hoy para bien de muchos de nosotros en el final de los tiempos, Dios permitió no la destrucción de nuestros templos o lugares de culto, sino la destrucción de muchos de nuestros añejos conceptos de cultura cristiana y está emergiendo la verdad indiscutible de que “la iglesia somos nosotros” y que para adorar a Dios no se requiere estar en Jerusalén o en Samaria, o en algún lugar determinado, sino que los verdaderos adoradores, adoraremos a Dios en Espíritu y en verdad.

Nuestros Deberes Como Padres

Pero en ésta nueva dinámica universal Dios también nos ha recordado los deberes que tenemos como padres respecto a la adoración al Señor en la familia, que muchos padres descuidaron irresponsablemente delante de Dios. Se ignoraron negligentemente mandamientos muy claros que nos ordena Dios, como son:

Instruye al al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.” (Pr. 22:6).

Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.” (Dt 6:6-9)

Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre,
Y no dejes la enseñanza de tu madre;
Átalos siempre en tu corazón,
Enlázalos a tu cuello.
Te guiarán cuando andes; cuando duermas te guardarán;
Hablarán contigo cuando despiertes.
Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz,
Y camino de vida las reprensiones que te instruyen.”

(Prov 6:20-23

Jesús y La Adoración

Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar. Jesús le dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre. Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos. Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.” (Jn 2:20-24)

Adorar es postrarse ante Dios y es una expresión de amor y respeto ante Él. Es dar obediencia completa al Señor. Es orar, reverenciar, y es la aceptación de Dios como “objeto de adoración”. Es el acto de estar ante Su Majestad, El Rey del universo. Un adorador es un piadoso y devoto, y es la adoración a Dios que nos conduce a la piedad y devoción y es la falta de adoración o nuestra negación de adorar a Dios, que hace al hombre impío, y lo conduce a la impiedad, hasta hacerlo vivir impíamente.

La adoración sigue siendo una especie de misterio. Puede ser planificada pero no programada; puede tener lugar entre cientos que se congregan o donde hay solamente dos o tres congregados. Es por causa de Dios y por su maravillosa obra que tenemos el deseo de adorarle. Por esta razón nosotros los Pastores no debemos sentirnos mal o inseguros porque “la iglesia en la casa” está funcionando mientras nuestros templos están cerrados.

La Atmósfera Espiritual.

Israel estuvo cuatrocientos treinta años en una atmósfera de cautiverio y opresión, humillación e injusticia, allí su vida era dolor, esclavitud y muerte, no tenían ninguna esperanza. Ellos desconocían otro tipo de vida, hasta que Dios se le reveló a Moisés. (Éxodo 3:18) La única forma que aquello iba a cambiar era que ellos fueran libertados de esa condición y salieran de esa atmósfera de terror y muerte y decidieran servir a Dios.

Alabar es celebrar, glorificar, cantar y la expresión más usada es «Aleluya» una expresión hebrea de «alabanza» a Dios que se ha incorporado a casi todos los idiomas del mundo. Alabanza es agradecer: es la expresión de gratitud y reconocimiento por todo lo recibido. Es ofrecer sacrificio u ofrenda a Dios.

La oración, la alabanza y la adoración pertenecen a la atmósfera espiritual, donde Dios habita. Vamos a decir que nosotros necesitamos la atmósfera terrestre, para poder vivir en esta tierra. Esa atmósfera terrestre, se compone esencialmente, de oxígeno, nitrógeno y dióxido de carbono. El oxigeno lo necesitamos para respirar, el nitrógeno es una capa protectora que impide que caigan a la tierra, meteoritos, estrellas y también desechos planetarios. El dióxido de carbono lo necesitan las plantas para vivir. Sin el reino vegetal no existe el reino animal, y ninguno de estos reinos existirían sin el reino acuífero o acuático. La atmósfera de los peces, es acuática, ahora la atmósfera del alma es espiritual: oración, alabanza y adoración.

El ser humano fue creado para vivir y respirar en una atmósfera espiritual de oración, adoración y alabanza a su Creador. La vía a través de la cual se recibe el poder divino debe ser preservada con el fluir de gozosas alabanzas que se elevan hacia su hacedor. La ruptura del vínculo bendición-obediencia provocada por el pecado silenció la alabanza del ser humano hacia Dios e introdujo el egoísmo, los sentimientos de autocompasión y queja (véase Gn 3.9-12). Pero ahora ha llegado la salvación y la vida en Cristo, y ahora al haber recibido a Jesucristo como Salvador, la vida cotidiana nos llama a orar y oír la palabra de Dios para comunión y sabiduría. Pero nuestro diario camino a Dios en esa comunión debe estar recubierto de alabanza: «Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanzas» (Sal 100.4). Tal senda plena de alabanza alimentará nuestra devoción, fiel a la obediencia y al gozo constante en el servicio al Señor, que no se limita a la liturgia dentro de los lugares de culto, sino que se experimenta en la vivencia diaria y en un andar en santidad, devoción y adoración al Señor.

Pastor J Omar Tejeiro R.
Para Herramientas de Enfoque Bíblico.

Lo que en verdad vale e importa...

 

El Propósito de Esta Asociación es:

2. Fomentar la vida de piedad y santidad en los creyentes miembros.

"No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta." (Romanos 12:2)

La comodidad nos produce conformismo y no nos deja crecer, pero Dios usa las dificultades y problemas que nos movilizan, nos desafían a luchar y nos conducen al crecimiento y a la madurez.

Mensaje predicado por el pastor Jose D. Muñoz en la Iglesia de Caparra Terrace en San Juan, Puerto Rico, perteneciente a la obra de AMIP.

{videobox}https://www.youtube.com/watch?v=ggsXop8H3Vw&feature=youtu.be&fbclid=IwAR0XJTR8LBzWxqm3W3Gtz7NUJOS5fGr438c0N6V8I-tzDZBvqRWkcwI1cXk{/vide

Decir y oír: me hablaron de Dios y eso me cambió la vida, es un testimonio que nos transmite gozo. Escuchar decir: Dios me habló. Eso nos impacta y nos asombra. Pero que alguien nos diga: “y vieron al Dios de Israel; y había debajo de sus pies como un embaldosado de zafiro, semejante al cielo cuando está sereno.” (Ex 24:10) Eso nos mueve de nuestra comodidad y nos desafía a buscar su rostro y a subir al monte para buscar su presencia, para perseverar sin desmayar en la búsqueda de su poder y su gloria. Yo quiero más y más y más de su presencia. #SedientosdeSugloria

 

La evangelización es un acto de amor extraordinario por la humanidad. Jeremías 31:3

Primero porque Dios envió a su propio hijo, como mensajero. Segundo porque Jesucristo como mensajero hizo obras extraordinarias y tercero porque nos compró de una manera gloriosa y extraordinaria, con su sangre.

La evangelización es un acto de amor por la humanidad multiplicado.

Jesús no hizo su labor solo, él fue ayudado por aquellos que respondieron a su llamado. Ellos imitaron a Jesús y los poderes malos también se sujetaron a ellos. Lucas 10:17-20 Hechos 5:12-16. Hebreos 13:8.

La evangelización es un acto de amor por la humanidad que nos compromete.

Nos compromete ante Dios y la humanidad Ezequiel 3:16-21 y nos compromete en la entrega y la predicación de este mensaje, por eso dile a la gente que:
Hay un mensaje de Dios para ellos. Juan 3:1-21
Que El pecado impide su progreso. Proverbios 28:13
Que Jesús murió, resucitó y vive hoy. 1 Corintios 15:5-8.
Que Hay gracia y favor de Dios Hoy. 1 Cor. 15:9-10.
Que La muerte no es el fin de todo. 1 Cor 15:12-23, 35-49
Que Jesús viene de nuevo. Hechos 1:11, 1 Cor. 15:23, 25.
Que habrá un último día. 1 Cor. 15:24-28, 50.

A Pastores y Hermanos
Iglesias AMIP

Amados(as) Consiervos(as) y Hermanos(as) en Cristo:

En unas horas empezaremos un nuevo año y el comienzo de una nueva década, al recordar el tiempo pasado y los momentos vividos sólo nos queda gratitud por todo lo que Dios nos ha permitido vivir y realizar para su gloria, hasta aquí; por lo que Él nos ha enseñado y nos ha dado por su gracia.

Es inmensamente gratificante y una bendición contar con su apoyo y esfuerzo en pro de la obra de Dios y la evangelización del mundo. Estamos seguros que El que comenzó su buena obra en ustedes, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo. (Fil 1:6)

No podemos ver el futuro con nuestros ojos físicos pero podemos percibir por la Fe, una nueva década, llena de grandes expectativas y desafíos en el Señor. Con la ayuda del Espíritu de Dios y anclados en las promesas fieles de la Palabra podemos “ver con los ojos de la fe” tiempos nuevos con nuevas y grandes victorias.

Si el dolor en en algún momento quiso detenernos, o si por alguna razón el enemigo logró afligirnos, o si el temor nos impulsó a tirar la toalla del servicio a Dios, recordemos el consejo del apóstol Pablo:

“No quiero decir que ya llegué a la perfección en todo, sino que sigo adelante. Estoy tratando de alcanzar esa meta, pues esa es la razón por la cual Jesucristo me alcanzó a mí. Hermanos, no considero haber llegado ya a la meta, pero esto sí es lo que hago: me olvido del pasado y me esfuerzo por alcanzar lo que está adelante.

Sigo hacia la meta para ganar el premio que Dios me ofreció cuando me llamó por medio de Jesucristo. Entonces tengamos esa misma actitud todos los que hemos llegado a la madurez. Si en algo piensan diferente, eso también se lo aclarará Dios. En todo caso, sigamos viviendo de acuerdo a la verdad que ya hemos alcanzado. (Fil 3:12-16)

Desde los campos misioneros en Bolivia y de todo corazón les deseamos un Bendecido Año Nuevo 2020 y una década saturada de la presencia De Dios.

Familia Tejeiro García

AMIP Radio Bogotá

Predicaciones

RSS

Contáctenos

1427 Ave Américo Miranda
Caparra Terrace San Juan , Puerto Rico
P.O. Box 193610
Phone: 1.787.793.6510
Mail: contacto@amipinstitucional.org

Su aporte

Search